Es curioso cómo nos emocionamos porque se acabó el calendario. Celebramos y hacemos propósitos para el nuevo ciclo que tiene que empezar el primero de enero. Para mí es solo importante como medida de tiempo, para mí no tiene un significado especial.
Sí, está padre tener estas convivencias, alegría y celebraciones, pero me refiero a la que se piensa sobre iniciar algo.
Cada día pasa un año respecto a la fecha anterior. Cada día la Tierra le da la vuelta al Sol respecto al año anterior y solo el 31 de diciembre es celebrado -por tradición- como el final de un ciclo. Cada día empiezan y terminan relaciones, cada día nacen y mueren personas, cada día alguien cumple un año de vida, de ese trabajo nuevo, de noviazgo o casados...
El mensaje es que no solo es el primero de enero, cada día es importante, no tienes por qué esperarte al siguiente año para empezar a hacer algo, ni el siguiente lunes o mañana. Carpe Diem "aprovecha el hoy. confía lo menos posible en el mañana"
Horacio nos decía que aprovecháramos el día como tomar una manzana sabrosa, tomarla en el momento, vivir plenamente; si esperas a mañana quizá la manzana ya no está tan sabrosa.
Empieza ese proyecto hoy, cambia hoy, ríete hoy. El mañana no existe, es incierto y quizás no venga.
No te precipites en nada, no apures las cosas, pero sí disfrútalas. Cada día es un nuevo presente, el único que tienes. Aprovéchalo, ah, y, por cierto: feliz año nuevo. Mis mejores deseos hoy y siempre.
¡¡¡¡Y muchas gracias por seguir leyéndome!!!!

Todos los días son para celebrar
ResponderBorrar